Intoxicación Espiritual

El ser humano cada vez esta más consciente de la toxicidad en que vive a nivel físico, el exceso de basura, plástico, pesticidas, derrames de químicos, sustancias nocivas en alimentos, preservantes, colorantes, aditivos, etc.


Sin embargo, solemos pasar por alto una toxicidad que no es percibida por nuestros sentidos, sino por nuestro corazón, y en última instancia es nuestro corazón o espíritu el que recibe todas esas toxinas y poco a poco se va envenenando más y más.

Por eso es de vital importancia conocer dichas toxinas y como nos pueden afectar en nuestra vida diaria. De manera tal, que pudiendo reconocerlas, poder hacerles frente y eliminarlas de nuestras vidas.

Algunas toxinas son casi imperceptibles, como los celos, la envidia, el materialismo, la pereza, la comodidad, la irresponsabilidad, los sentimentalismos, entre otras toxinas que pueden ir envenenando poco a poco todo nuestro Espíritu.

Existen otras toxinas espirituales más fuertes y claramente reconocibles, como la fornicación, el adulterio, la lujuria, el odio, el orgullo, entre otras toxinas que claramente afectan y disminuyen el peso de nuestro espíritu.


Es de suma importancia cuidar nuestro corazón y evitar que sea afectado por la intoxicación espiritual, cuidando nuestros pensamientos, nuestras acciones y nuestra manera de expresarnos. El mundo relativista en el que vivimos suele disfrazar la toxicidad con mercadeo y distracción, de manera que nadie pueda percibir que esta siendo intoxicado. Es necesario despertar y darnos cuenta que el tiempo es oro y debemos valorarlo, haciendo todo el bien posible mientras podamos. Entregarle nuestro corazón al Señor para que el lo sane y lo libere de esas toxinas por medio del Espíritu Santo y la Gracia Santificante.

Poner nuestro Espíritu en modo disponible para recibir el perdón y la gracia para que reine el amor y la misericordia en nuestros corazones.

En el primer volumen de nuestro libro "Engorda tu Espíritu y Adelgaza tu Cuerpo" exponemos de manera muy profunda la mayoría de las toxinas espirituales que nos pueden afectar en un momento dado, y también revisamos las antitoxinas o virtudes que nos ayudan a contrarrestar su efecto en nuestro Espíritu.


Deja que el Señor sane tu vida y tu corazón y empieza hoy mismo a recuperar tu peso corporal, para lograr esa desintoxicación espiritual que tanto necesitamos.

Bendiciones

Alejandro y Gina


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