Morir con las botas puestas
Todos sabemos que algún día vamos a morir, no sabemos cuando, pero todos pedimos a Dios que nos conceda una buena y santa muerte. Pero, para que eso pase debimos llevar una buena y santa vida, o por lo menos morir intentando llevarla. En este contexto, deseamos compartirles el texto inspirado en la vida y la muerte del Profesor Miguel Lombardo, mi padre.
Un hombre que luchó toda su vida por alcanzar la meta merecida. Un hombre que sirvió a su hogar, a su Iglesia y a su comunidad de manera ejemplar. Este hombre tuvo la dicha de morir justo algunos minutos después de su última Misa, en plena reunión de Pastoral y frente al Párroco. Se desvaneció sin avisar, y se fue a un mejor lugar con una buena y santa muerte, sin dolor, sin sufrimiento y justo después de la Eucaristía.
Esperamos con este escrito dejar plasmado su pensar y su legado.
Un ser humano que con sus acciones y sus pensamientos nos enseñó a aumentar nuestro peso espiritual, hasta desbordarlo en el prójimo y mantener ese peso desbordado hasta el final.
Un hombre que luchó toda su vida por alcanzar la meta merecida. Un hombre que sirvió a su hogar, a su Iglesia y a su comunidad de manera ejemplar. Este hombre tuvo la dicha de morir justo algunos minutos después de su última Misa, en plena reunión de Pastoral y frente al Párroco. Se desvaneció sin avisar, y se fue a un mejor lugar con una buena y santa muerte, sin dolor, sin sufrimiento y justo después de la Eucaristía.
Esperamos con este escrito dejar plasmado su pensar y su legado.
Un ser humano que con sus acciones y sus pensamientos nos enseñó a aumentar nuestro peso espiritual, hasta desbordarlo en el prójimo y mantener ese peso desbordado hasta el final.
Morir con las botas puestas
Morir con las botas puestas es una expresión utilizada principalmente por los soldados en el ámbito de la guerra, una forma de expresar que hay que luchar hasta el final, sin perder la calma en el momento crucial, morir de buena forma, morir defendiendo nuestros ideales con decisión y valentía.
En este aspecto, debemos preguntarnos qué ideales son los que defendemos, qué ideales son esos por los que vale la pena morir, y entregar hasta el último suspiro de nuestras vidas, qué ideales pueden inspirarnos para defenderlos, promoverlos e incluso invitar a los demás para luchar por los mismos.
Hoy queremos recordar esos ideales cristianos y familiares de Miguel Antonio Lombardo, los principios y creencias de un hombre que murió con las botas bien puestas, defendiendo en lo que creía y amaba, su fe y su familia.
El mismo día de su muerte tuvo la oportunidad de dejar algunos documentos que resumen su sentir y su historia académica y personal, casi como si se estuviera despidiendo, y justo antes de morir, nos entregó un preciado regalo dirigido a la ciencia y la educación, pero como él mismo explica, utilizando estos conceptos como pretexto para tratar algo mucho más profundo como lo es, la fe y la razón.
En resumen, lo que trata de explicar en el documento es el camino y el reto que representa incorporar la espiritualidad a la ciencia y la educación. Una problemática que plantea de manera concreta, como la falta de un elemento interno en el proceso psicoeducativo para transmitir valores y tradiciones que representan el patrimonio religioso y cultural de la sociedad, ocasiona que se vayan perdiendo en los pueblos la propia identidad y su herencia espiritual.
Sin embargo, ante este planteamiento, nos demuestra de manera sistemática, como el proceso educativo actual resulta obsoleto, debido a que está basado en la repetición mecánica de conocimientos y habilidades, los cuales pueden y deben buscar nuevas formas de resolver problemas y encontrar respuestas novedosas por medio de la creatividad y la reflexión. Un ideal para los procesos educativos que mi padre desde sus modelos educativos en psicología trato de compartir en todos y cada uno de sus libros y en sus aulas de clase.
Conceptos novedosos como grupo – tarea, investigación – docencia, asistencia – rendimiento, educación – espiritualidad – paz – gozo, son las pistas que nos fue dejando para finalmente exponer su novedoso sistema, completamente adelantado a su tiempo, la programación racional vs la educación escolarizada. Una revolución que se viene introduciendo en los sistemas educativos más modernos, y que ya la estaba aplicando y enseñando a todos sus estudiantes.
Dentro de todo este engranaje de conceptos educativos y pedagógicos, Miguel siempre regresa a lo que considera esencial, ese elemento espiritual que hace a toda la ciencia y la educación relevantes, y que sin el mismo, solo sirven para adquirir conocimientos y habilidades sin un mayor valor moral y espiritual para el individuo, dando como resultado, una población que va perdiendo su herencia, sin identidad y sin pensamiento crítico.
Esta fue tu lucha, Miguel, esta fue tu batalla, esta es tu herencia, que las futuras generaciones conozcan que existe un modelo diferente, que podemos reflexionar y aplicar estos modelos para evolucionar como sociedad, como comunidad, como Iglesia, como familias y como personas.
En tus últimos momentos tuviste una visión, un deseo ardiente de acercar más a tu familia a los ideales que defendiste y que promoviste durante toda tu vida y que ahora deseabas compartir con los tuyos. Durante el último año, estuviste revisando y reflexionando a profundidad la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia del Papa Francisco sobre el amor en la familia, y seguramente dicho documento despertó en tu corazón ese deseo de compartir todo ese valioso contenido con tus seres queridos más cercanos.
En tus últimos momentos tuviste una visión, un deseo ardiente de acercar más a tu familia a los ideales que defendiste y que promoviste durante toda tu vida y que ahora deseabas compartir con los tuyos. Durante el último año, estuviste revisando y reflexionando a profundidad la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia del Papa Francisco sobre el amor en la familia, y seguramente dicho documento despertó en tu corazón ese deseo de compartir todo ese valioso contenido con tus seres queridos más cercanos.
En busca de una Pastoral más comprometida con la familia fue el título de tu última nota de reflexión como asesor espiritual de la Pastoral Familiar, y ese es el norte que todos como familias y como pastoral debemos aspirar, integrar a nuestras familias en nuestro proyecto, desde la temprana infancia, hasta el adulto mayor, debe existir una integración con espacios de formación y convivencia que reavive de manera constante la fe, el primer amor y la unidad familiar, de manera que se alcance ese objetivo de preservar nuestra identidad cristiana y nuestra herencia espiritual.
Miguel, tú nos iluminaste el camino, y ahora tu luz se hace más grande porque nos iluminas a todos desde donde te encuentras ahora con el Maestro de maestros y Señor de señores.
Miguel, tú moriste con las botas bien puestas, diste la mejor batalla, con humildad, amor y sabiduría, defendiendo los valores cristianos y familiares que nos inculcaste, nos toca a nosotros, tu familia y tus hermanos en la fe, ponernos las botas y luchar hasta el final como tú nos lo has enseñado. Te amamos y te extrañaremos demasiado.
Gracias Señor por regalarnos un padre ejemplar, un esposo sin igual, un abuelo amoroso, un amigo, un hermano, un ser humano muy especial. Guárdalo en tu regazo y que su luz nos ilumine por siempre. Amén.
Alejandro Lombardo







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