¿Cuaresma o Cuarentena?

Hace poco más de un año que no escribía en este blog, quizás la muerte de mi padre silenció momentáneamente mi voz, pero, en estos difíciles momentos que vive la humanidad, me animo a escribir sobre un tema que todos podemos ver, pero que no nos tomamos el tiempo de reflexionar, la Cuaresma y la Cuarentena.

Durante siglos la Cuaresma se ha celebrado entre el miércoles de ceniza y el Triduo Pascual de la Semana Santa. Una celebración cristiana que invita a la conversión, con ciertas prácticas preparatorias para la celebración de la Semana Mayor.



Este año 2020 de manera particular, en gran parte del mundo se ha decretado una Cuarentena Sanitaria por motivos de una Pandemia provocada por un virus denominado Covid-19. En algunos lugares esta cuarentena sanitaria ha coincidido con la Cuaresma cristiana, por lo cual hemos querido reflexionar sobre esto, ya que al parecer toda esta situación parece tener ciertas aristas que nos pueden hacer reflexionar sobre cómo iba el mundo y cómo iba nuestra propia vida en este tiempo que se nos ha regalado la posibilidad de vivir.

En primer lugar veamos el origen de la palabra cuarentena. Cuarentena es el espacio de tiempo en que permanecen aislados las personas o animales susceptibles de portar alguna enfermedad contagiosa, un período de tiempo no específico, como método para para evitar o limitar el riesgo de que se extienda una enfermedad, ​ o una plaga.

Se conoce también como cuarentena al periodo inmediatamente posterior al parto, necesario para que la mujer se recupere totalmente tras el alumbramiento y vuelva a su estado anterior al de la gestación. Este espacio de tiempo es también llamado ‘puerperio’.

Como sabemos, estos tiempos pueden ser muy variables y no necesariamente 40 días, sin embargo, el término cuarentena ha quedado acuñado y es como se conoce a estos períodos.

Ahora bien, veamos con más detenimiento el término Cuaresma, y si tiene algo que ver con el término Cuarentena. En primer lugar, Cuaresma es el período litúrgico de preparación de la Pascua de Resurrección, el cual inicia el miércoles de ceniza y finaliza el Jueves Santo. Un tiempo de penitencia y oración para los fieles cristianos.


Todo bien hasta aquí pero... la pregunta que siempre nos hacemos es ¿Porqué 40 días?.

La realidad es que desde la antigüedad el número 40 ha estado relacionado a muchísimos episodios de gran importancia, cambio o transformación, los cuales han quedado guardados en las Sagradas Escrituras. 

En las Sagradas Escrituras podemos encontrar estas referencias que nos revelan la importancia de los 40 días. ya que el número 40 aparece en más de cien ocasiones en la Biblia y en momentos claves, como por ejemplo

  • 40 días y 40 noches duró el diluvio (Génesis 7:12).
  • 40 años tenían Isaac y Esaú cuando se casaron (Génesis 25:20; Génesis 26:34).
  • Moisés vivió 120 años (Deuteronomio 34:7), dividido en tres etapas: 40 años en Egipto, otros 40 como pastor en la tierra de Madián y 40 años de travesía por el desierto (Hechos 7:20-40).
  • 40 años duró el éxodo (Deuteronomio 8:2).
  • 40 días y 40 noches Moisés estuvo en el monte Sinaí (Deuteronomio 9:9-11).
  • Moisés intercedió a favor de Israel durante 40 días y 40 noches (Deuteronomio 9:18, 25).
  • 40 días exploraron la tierra prometida los espías de Israel (Números 13:25).
  • 40 años Israel sirvió a los filisteos antes de la liberación de Sansón (Jueces 13:1).
  • 40 días retó Goliat a los israelitas antes de que David lo venciera (1 Samuel 17:16).
  • 40 años reinó David (1 Reyes 2:11), al igual que Saúl (Hechos 13:21) y su hijo Salomón (1 Reyes 11:42).
  • 40 días en ayunas duró el profeta Elías en el desierto hasta encontrarse con Dios en el monte Horeb (1 Reyes 19:8).
  • Jonás anunció que Nínive sería destruida a los 40 días (Jonás 3:4).
  • 40 también aparece en las profecías de Ezequiel (Ezequiel 4:6; 29:11-13).
  • A los 40 días de su nacimiento Jesús fue presentado en el Templo (Lucas 2:22).
  • 40 días y 40 noches fue Jesús al desierto para ser tentado por Satanás, después de su bautismo (Mateo 4:1-2)
  • Tras su resurrección, Jesús se le apareció a sus discípulos por 40 días (Hechos 1:3).
Como podemos ver, el número 40 parece ser de gran importancia y sigue siendo así hasta nuestros días. Entonces, cómo podemos entender esta cuarentena en cuaresma, y a qué nos sentimos llamados en este tiempo.

En primer lugar tenemos que aceptar que la cuarentena representa un tiempo alejados, distanciados y con poco contacto. A nivel físico es lo más notable, pero a nivel espiritual también se da un distanciamiento. En primer lugar involuntario, porque seguramente las personas de fe no desean alejarse de sus prácticas religiosas, de la oración, la Eucaristía o del Santísimo. Sin embargo, al pasar los días, se va haciendo cada vez más difícil mantenerse. Es como un adentrarse en el desierto espiritual y empezar a sentir sed y hambre de Dios, pero no tener acceso al agua ni al alimento.

Este proceso de carencia tanto material como espiritual, tiene un trasfondo muy importante, ya que busca quebrar nuestras creencias y valores, y solo cuando caemos rendidos, solo cuando morimos a todo aquello que fuimos, es que podemos volver a nacer, volver a reinventarnos, y volver a creer, con más fuerza, con más confianza y con más esperanza.

Pero...¿Cuánto tiempo durará la cuarentena?, la Cuaresma tiene fecha límite, y es con la Vigilia Pascual que encuentra su plenitud, pero la cuarentena depende de otros factores más variables. En algunos lugares durará más que en otros, pero no importa cuánto dure, lo que importa es, ¿cuánto hemos crecido espiritualmente durante ese tiempo?, si pasado todo ese tiempo nos volvemos más humildes, más agradecidos y si hemos elevado nuestro peso espiritual, para iniciar un nuevo proceso de conversión.


Este tiempo de Cuaresma lo podemos ver como una gran bendición, ya que Dios ha puesto el dedo en el botón de pausa. Ha detenido el tiempo para que reflexionemos, cada uno, en el lugar que esté, en silencio, en familia o de manera individual. Dios no es causante del Covid-19 pero Dios en ocasiones permite que pasen cosas por el bien de la humanidad. Las pandemias y epidemias dejan detrás de sí, consecuencias sociales, económicas e incluso fisiológicas, que pondrán a prueba la fe y la esperanza de todas las personas.

Este tiempo que vivimos, ya sea que estés pasando la Cuaresma o la Cuarentena, Dios nos está llamando a algo, escuchemos y reflexionemos su llamado. No con matices apocalípticos, sino con una mirada de conversión y preparación para nuestra Pascua, nuestra resurrección espiritual, a la que siempre estamos llamados a Ser Uno con Él y con el prójimo.

Igualmente que durante la Cuarentena seguimos las indicaciones para evitar contagiarnos del Covid-19, limpieza, higiene, protección y aislamiento. En Cuaresma sigamos las indicaciones para evitar ser tentados por el pecado, oración, ayuno y abstinencia. Las medidas de cuarentena y de cuaresma tienen la misma finalidad, por un lado mantener nuestra salud corporal y por el otro mantener nuestra salud espiritual.

Que esta Cuaresma y Cuarentena nos lleve a alcanzar la salud física y espiritual que necesitamos.





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